¡Sorpresa!

¡Sorpresa! Seguro que a estas alturas no os esperabais una entrada en el blog. Llevo tiempo pensando en retomarlo, y hoy es tan buen día como otro cualquiera, ¿no os parece?

He pensado que podíamos ir poniendo en el blog diferentes recetas, pero también historias, opiniones, consejos… un poco de todo.

Me gustaría empezar con algo que, aunque parezca obvio, hay personas que lo desconocen. Me refiero al hecho de encargar una tarta fondant con 24h (o menos) de antelación. Me encuentro con gente que nos sigue pidiendo una tarta de este tipo de un día para otro y, salvo contadas excepciones, casi siempre me veo obligada a decir que no.

 

Analicemos el proceso:

En primer lugar, necesitamos preparar el bizcocho y las cremas de relleno, así como el ganaché de chocolate que la cubrirá, y que hará de “pegamento” entre nuestro bizcocho y el fondant.

Pongamos que en este proceso tardamos una mañana entera. Preparar el bizcocho, hornearlo y dejar que se enfríe para poder trabajar con las cremas. Rellenar, y dejar listo para ganachear. Aquí viene otro proceso largo. El ganaché, una vez que se hace, necesita un tiempo para coger la consistencia adecuada. Una vez lograda, empezamos a cubrir la tarta.

Este proceso se repite varias veces, hasta conseguir que la tarta esté perfecta, y entre capa y capa de ganaché, debemos dejar enfriar para que coja consistencia y podamos poner encima el fondant, vamos, que tiene que endurecer un poco. Pongamos que ya hemos perdido unas cuantas horas más. De hecho, existen cursos donde se enseña a ganachear la tarta, los llamados cursos de “bordes perfectos”, que duran ¡un día completo! Así que imaginad el tiempo que dura este paso.

Si la tarta es en 3D, a todo esto tenemos que añadir el tiempo de tornear el bizcocho para darle la forma deseada (es decir, por ejemplo hacer un coche, o una zapatilla), porque no tenemos moldes que hagan todas las formas.

Después estiramos y cubrimos la tarta con el fondant. Vale, en esto no se tarda demasiado. Pero ahora toca elaborar todas las figuritas y adornos que necesitamos para decorar nuestra tarta. Y aquí el tiempo es ilimitado, podemos tardar desde un par de horas algo súper sencillo, hasta varios días cosas como muñecos, coches…  cosas que lleven mucho detalle.

Así que imaginad el tiempo que hemos invertido, ya mínimo ha pasado un día completo, y probablemente no hayamos acabado. Y eso sin contar que entre medias hay que atender a los clientes, elaborar otros encargo y, si hay suerte, nos queda algo de tiempo para disfrutar de la familia al final de la jornada.

Espero que con esto os podáis hacer una idea y entendáis nuestras razones cuando tenemos que decir no a un pedido.

Aprovecho este post para animaros a comentar en nuestras publicaciones, ya que últimamente los algoritmos de Facebook e Instagram no muestran todo lo que publicamos a todo el mundo, salvo que pagues (claro está), o salvo que interactuéis con las páginas que os gustan. ¡Además nos encanta leeros! También quiero deciros que estoy disponible para cualquier pregunta o sugerencia sobre lo que os gustaría encontrar en el blog: preguntas frecuentes, recetas que os gustaría conocer, páginas donde podáis comprar todas vuestras cositas… Estaré encantada de ayudaros.

¡Hasta la próxima!

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